China el país más habitado del planeta muestra su esplendor de un socialismo puro al socialismo de puertas abiertas, de libre mercado y con apertura de empresas privadas. Quiere brillar para el mundo, tapando todos sus conflictos, la apertura a las prácticas de competencia capitalistas pero las mismas retóricas comunistas.
Los chinos se olvidan de la palabra socialista, esto aparece solamente para los políticos, los mil millones de chinos van entrando al sistema capitalista y con los crecientes insumos de capital, tecnología y empresarios de Hong Kong, Taiwán, Corea y China serán pronto unos competidores internacionales sumamente fuertes y ganadores.
¿Competir será malo? Cuando compito para superarme, compito conmigo mismo, con el que yo era ayer, el placer es superarme a mi misma, ganar y competir es igual logre estar en la competencia, en ser creativa, en diferenciarme, en ser distinta. Y al perder se proyectará una enseñanza, sabré perder, aprenderé del error.
Competir y ganar es parte del drama humano, el espíritu de reto, la estrategia, la sugestión y el ánimo de la persona prevalecerá como siempre en estas olimpiadas.
Competir está presente en el humano, los espermatozoides compiten por llegar de primero, es parte de nuestra genética. Competir para ganar es de humano. No podemos ir en contra de los humano.




