En la actualidad la esperanza media de vida es de 78 años.
Mi suegra guerrera de los andes venezolanos batalló hasta morir con la muerte, no querÃa pasar el umbral y mucho menos descansar en paz, en su lógica y naturaleza humana la muerte no existÃa en su proyecto de vida.
Hace cinco meses preparo empanadas a las nietas y lavaba a mano prendas de vestir, su memoria era mejor que la mÃa, pero nadie ha podido engañar a la muerte: vive quien tiene que vivir y muere quien tienen que morir.
Esta dura realidad de la humanidad, que difÃcil es enseñarla cuando hay emociones y es mayor la dificultad cuando la aprendemos de los seres queridos.
¿Cómo enseñar que nacemos para morir?
Qué aprendà con la muerte de mi suegra; el amor a la vida aunque tenga 90 años, vivir con la cara en alto, con dignidad, disfrutar cada minuto sin tantas preocupaciones , vivir para amar y no para odiar, perdonar porque somos nada ante la muerte.
¿Qué se lleva a la muerte?
La atención, escuchar y dialogar ayudo al control de su dolor, su ansiedad y la depresión. La empatÃa, que consiste en ponerse en el lugar del que sufre e identificarse con ella, fue la base de un buen cuidado a esta enferma Terminal.
Pero no son estas conductas las que necesitamos cuando estamos en las aula de clases, atención a los alumnos, escuchar y dialogar son las herramientas más comunes de nuestro salón de clase para lograr el aprendizaje.
El aprendizaje para aceptar nuestro destino debe ser desde el principio cuando tenemos lógica, razón y por último las emociones.
¿Podremos enseñar a prepararnos hacia la muerte? como lo hacen los hombres bombas que se preparan para morir, solo si hay odio en tu corazón.
La muerte es lo más justo, trata por igual a toda familia, niño, joven, adulto, anciano, pobre, rico blanco, mestizo, negro, capitalista o comunista, es un misterio la muerte, lo más seguro y lo más difÃcil de aceptar.
Cuando alguien usa la frase Patria Socialismo o Muerte no sabe lo dice, tenemos que presenciar la muerte para saber la angustia de entrar en la soledad de la humanidad y perder el control y dejarnos llevar a algo desconocido, no es fácil, solo los verdaderos locos son amantes de la muerte.
“Para los que tienen la fortaleza y el amor suficiente para sentarse junto a un familiar moribundo en el silencio que va más allá de las palabras sabrán que ese momento no es espantoso ni doloroso, sino el pacifico cese del funcionamiento del cuerpo. Observar la muerte pacÃfica de un ser humano nos recuerda la caÃda de una estrella: en un cielo inmenso, una de entre un millón de luces brilla sólo unos momentos y desaparece para siempre en la noche perpetua. Sentir la muerte para extrañar la vida nos hace conscientes de la calidad que posee cada individuo en este vasto mar de la humanidad. Nos hace conciente de la importancia de vivir la vida por la vida misma.â€
De la muerte y los moribundos.E.K.R.
¿Tu luz a quien deslumbrará?



La
Un joven estudiante Finlandés de 15 años, llamado Toni Vesikko, grabo con su cámara a la profesora, Johanna Tofferi, en una fiesta de la escuela en mayo pasado, en el vÃdeo la profe cantaba con un micrófono. El joven Vesikko subtituló la pieza en inglés y la subió a 
Quien no la ha visto aún…. pues tienen que hacerlo!!!
Ninguno de los alumnos podrá olvidar al profesor que les cambió la vida para siempre y ninguno que vea la pelÃcula podrá olvidarla!.




