La situación sobre nuestra tierra es paradójica. Las interdependencias se han multiplicado. La conciencia de ser solidarios con su vida y con su muerte liga desde ahora a los humanos. La comunicación triunfa; el planeta está atravesado
por redes, faxes, teléfonos celulares, modems, Internet. Y sin embargo, la incomprensión sigue siendo general. Sin duda, hay grandes y múltiples progresos de la comprensión, pero los progresos de la incomprensión parecen aún más grandes.
 La misión espiritual de la educación es enseñar la comprensión entre las personas como condición y garantÃa de la solidaridad intelectual y moral de la humanidad.
El Etnocentrismo (propensión de un individuo a considerar que su grupo, su paÃs, su ideologÃa, su nacionalidad son superiores a los demás), nutren las xenofobias y racismos hasta el punto de llegar a quitarle al disidente su calidad de humano.  Las ideas preconcebidas, las racionalizaciones a partir de premisas arbitrarias, la auto justificación frenética, la incapacidad de auto criticarse, el razonamiento paranoico, la arrogancia, la negación, el desprecio, la fabricación y condena de culpables son las causas y consecuencias de las peores incomprensiones provenientes del egocentrismo.
La comprensión es a la vez medio y fin de la comunicación humana. El planeta necesita comprensiones mutuas en todos los sentidos. Dada la importancia de la educación en la comprensión a todos los niveles educativos y en todas las edades, el desarrollo de la comprensión necesita una reforma planetaria de las mentalidades, esa debe ser la labor de la educación del futuro.
Tomado de Edgar MorÃn.  Los siete saberes necesarios a la educación del futuro. Â




