Como lo prometÃ, hoy hablaremos de las Exposiciones Orales.
Con excepción de ciertos defectos orgánicos reconocidos, todos tenemos capacidad para hablar en público o hacer una exposición oral delante de pocos o muchos oyentes. Aunque la habilidad verbal no es igual en todos los individuos, tal habilidad es producto de aprendizaje, dedicación y seguimiento de reglas prácticas.
Hay distintos tipos de comunicación oral (todas tienen un expositor, un público y un tema), son:
1.- Formales: discursos, conferencias, charlas, clases, informes.
2.- Informales: debates y conversaciones.
A los oyentes les interesa aprender algo, informarse, pasar un buen rato, al expositor le interesa enseñar, influir o distraer al auditorio.
Recomendaciones para mejorar exposiciones orales:
Planteamiento: se estudia la situación, se establecen los fines y se prepara la actividad.
Ejecución: se cumple lo planeado.
Evaluación: se analiza y valora lo hecho y se aprende para actuaciones futuras.
Las normas generales para una exposición oral son:
1.- Prepárate bien y hablarás bien.
2.- Elabora una guÃa de exposición.
3.- Ensaya.
4.- Chequea la preparación.
5.- Actúa siendo tú mismo.
1.- Para prepararse bien:
a) Se escogerá el tema, si ya lo conocemos o nos gusta, requiere poca preparación, si no es asà se hará más dificÃl y por lo tanto habrá mayor esfuerzo en su elaboración. Los temas de tÃtulos muy cortos implican mayor amplitud y tiempo para su exposición, ejem: “El Petróleo”, si es más especÃfico el tÃtulo, es más corto el contenido a exponer, ejem: “Influencia del Petróleo en la EconomÃa Venezolana”.
b) Estudiar el auditorio: de acuerdo al público oyente será el vocabulario usado para desarrollar el tema. Es recomendable saber qué tipo de oyentes recibirá la comunicación (edad, sexo, nivel cultural, etc.).
c) Calcular la extensión de la exposición: definidos el tema y los oyentes hay que calcular el tiempo, ya que después de media hora la atención del público disminuye.
d) Determinar el enfoque: se refiere a cómo se va a tratar el asunto: profundidad y tono que será desde el formal académico de una conferencia hasta el familiar y chistoso de una charla humorÃstica.
e) Preparar el contenido: planear una introducción, un desarrollo y una conclusión, hacer un esquema de los posibles contenidos: buscar información y organizar los materiales recogidos.
f) Dar importacia al comienzo y a la conclusión: el comienzo debe despertar el interés, motivar al auditorio, debe ser breve, puede ser, por ejem: una pregunta, una experiencia personal relacionada con el tema. Para la conclusión se debe utilizar un resumen de lo dicho, un final humorÃstico, una cita, una exhortación a la acción.
Continuará…
Micaela TrÃas.