Si está bien comprobado que el fracaso sólo desaparece recuperando la confianza en uno mismo, hay que añadir que tal confianza sólo brota de la constatación de la propia valÃa, de la comprobación de los éxitos. Si uno se enfrenta a las dificultades con la ayuda necesaria, se hace capaz. Por ello es tan importante que los maestros crean en sus alumnos, de que son capaces, y estén dispuestos a valorar todos los tipos de talentos (manuales,expresivos,prácticos,lúdicos…) no meramente los académicos y ayudar a cada alumno a describirlos y potenciarlos. Sólo sobre lo bueno descubierto, sobre los éxitos y convencimientos del propio valor,se puede levantar la autoestim
a. Como decÃa Freinet, “cada persona debe estar en algún momento a la cabeza del pelotón”. Si un alumno se siente valorado y reconocido por lo que hace bien y siente que puede compartirlo con los demás, crecerá seguro de sà mismo y podrá ser guiado con eficiencia a otro tipo de aprendizaje. Cada alumno es único e irrepetible, cada persona tiene su misión que cumplir en la vida, y la educación debe ayudarle a descubrirla y realizarla.
Por Conejollobet@yahoo.es




