Aprender a perdonar
Desde su cruz con su dolor perdono a sus asesinos.
Que difícil hacerlo de verdad verdad como simples mortales que somos, pero perdonar se aprende en la escuela, en la casa, con el ejemplo de los mayores y sus consejos a no tener venganza junto con saber perdonar. Con la simple demostración que no se debe perder nuestro valioso tiempo en las personas que nos hacen daño, por lo tanto ni odio ni me vengo se lo dejo a la justicia divina. La venganza nos hace daño a nosotros mismos, nos endurece, no nos deja ser feliz.
Perdonar a los que mienten, perdonar a los que nos critican, perdonar a los que nos roban, perdonar a los que nos hacen daño, es una virtud que nos hace grande y felices.
Hay paises que han vivido en función de odiar y ¿que tienen? solo odio para exporta.