La Profe Conchita
Su nombre era Profe Conchita, mientras estuvo al frente de su clase, el primer día lo iniciaba diciendo a los niños una mentira.
Como la mayor parte de los profes, ella miraba a sus alumnos y les decía que a todos los quería por igual. Pero eso no era posible, porque ahí en la primera fila, desparramado sobre un asiento estaba un niño llamado Pedrito Morales. La Profe Conchita había notado de Pedito no jugaba con otros niños, sus ropas estaban descuidada y estaba atrasado en relación a sus compañeros, no mostraba mucho interes en la escuela, por lo tanto sus evaluaciones eran muy bajas, se notaban con una gran x en su cuadernos y pruebas. Cuando la Profe revisó el libro de vida de Pedrito se llevó una gran sorpresa, pues las anteriores profes escribian de Pedrito que eran un niño brillante, pero por problemas de enfermedad de la madre se notaba preocupado, luego meses despues su madre fallece. Pedrito trata de hacer su mejor esfuerzo pero el ambiente en su casa le afectará si no se toman ciertas medidas.
Ahora la profe se había dado cuenta del problema, por otro lado el día del Maestro, Pedrito le regalo un brazalete y un frasco de perfume con solo un cuatro de su contenido a pesar de las burlas de los alumnos, la profe aprecio lo precioso del brazalete mientras se colocaba un poco de perfume en su muñeca Pedrito dijo “Profe Conchita el día de hoy usted, huele como solía oler mi mama.
La profe comenzó a educar y puso especial atención en Pedrito y mientras más lo apoyaba el alumno respondiá más rápido. Al final del ciclo escolar, Pedrito se había convertido en uno de los niños más aplicado de la clase y a pesar de su mentira de que quería a todos sus alumnos por igual, Pedrito se convirtió en uno de los consentidos de la profe.
Siempre en cada acontecimiento importante de Pedito, la profe recibia una nota dicíendole que ella había sido la mejor maestra que había tenido en toda su vida.
Fue invitada a la boda de Pedrito y tomo el lugar reservado para la madre del novio, se dieron un abrazo y el Dr. Pedro Morales le susurró al oido, gracias profe por creer en mí. Muchas gracias por hacerme sentir importante y mostrarme que yo puedo hacer la diferencia, y la profe le dijo “Pedrito te equivocas tu fuiste el que me enseño a mi que yo puedo hacer la diferencia. No sabía cómo educar hasta que te conocí”.
Me lo enviaron por correo la profe Marisabel Cedeño
February 26th, 2008 en 11:53 pm
Muy bueno, deja mucho para reflexionar… Excelente…