Últimos días de un Presidente

Después de 1828, su personalidad, antes firme, se torna versátil e irritable, la duda lo acecha, una densa impopularidad empieza a rodearlo, ahora dictador a merced de los militares….Combate las ideas progresistas que se enseñan en las universidades, las logias masónicas a las cuales había pertenecido, sus últimos meses de la vida del Libertador fueron de un patetismo trágico. El 10 de diciembre otorga testamento. Muere a la una de la tarde y en ella se apagó la vida más extraordinaria del siglo xix, conocio todas las glorias y todos los infortunios, tuvo la sensación de haber arado en el mar. La obra y la gloria inconmesurable logradas en solo 47 años.
Tomado de Antonio Arellano Moreno y Siso Martinez.

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