La profesionalización del Educador

Al arribar al siglo XXI, existen según UNESCO 1997,  54 millones de profesionales de la docencia en todos los niveles, 25 millones de ellos se encuentran en el nivel básico de los cuales  5,1 millones ejercen en América Latina, de un total de 6,1 de educadores en toda la educación de la Región, es decir, la mayoría de los educadores latinoamericanos se encuentra ejerciendo en el nivel básico.

En Venezuela ocurre algo parecido. De los cerca de 300.000 educadores que existen, el 77% se desempeña en el ciclo básico (1º a 9º grados).

Primero fue una ocupación casera, luego se transforma en ocupación autorizada por el Estado. Más adelante es fuertemente reglamentada y centralizada.

La escuela normal surgió en Venezuela como una institución del Estado y las universidades, como centros de formación docente vendrán después junto al proceso de masificación en los años 60.

En la vigente Ley de Educación 1980, se considera profesionales a los egresados de los institutos pedagógicos, de las escuelas universitarias de formación docente, egresados de otras instituciones de nivel superior, ya sea que ostenta cargos interinos u ordinarios.

Entre los efectos no deseados de la masificación de la educación en Venezuela y del viraje hacia una visión tecnocrática del diseño curricular, aparece la pérdida de perspectiva de la profesión docente que en el mejor de los casos se dedicó a aplicar un conjunto de reformas sucesivas, no discutidas ni aprobadas con los educadores. Desde entonces el sentido profesional de los maestros se ha diluido, éstos han perdido el control de su hacer, hecho agravado porque además al perderse la cohesión de grupo ocurre una fragmentación y el respaldo a diversos gremios y asociaciones, no con el fin de afirmar lo específico de la profesión, sino profundizando un camino clientelar y partidista que fundamentalmente se procura beneficios personales, escudados bajo un manto de luchas reivindicativas. De tal situación se deriva otra consecuencia negativa, los maestros han asumido una condición de asalariados y no de profesionales.

 

 

Gladys García

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