Ni puede ni debe imitar
Diciendo a los Libertadores
y a los pueblos en jolgorio por la nueva y aparente libertad, que habÃan decretado la República pero que no la habÃan fundado. “Una revolución polÃtica requiere una revolución económica “América no podÃa resignarse a copiar servil y superficialmente las instituciones de otros paÃses distintos, sino que estaba condenada a ser original y a encontrar soluciones propias. Y el instrumento básico e insustituible de esa transformación es la educación.
Su propósito de cambiar y renacer a una nueva vida en un medio diferente que, simultáneamente, adopta un nuevo nombre, Samuel Róbinson, en los Estados Unidos, aprendió el inglés y el oficio de tipógrafo y conoció una sociedad de ley, igualdad y libertad totalmente distinta de la de su paÃs de nacimiento.
Sus innovaciones educativas chocan abiertamente con la manera de pensar de quienes dirigen el nuevo gobierno. Nadien parece comprenderlo. Sucre mismo se pone finalmente en su contra y lo destituye.
Piensa que la América está obligada a ser original, ni puede ni debe imitar sino hallar soluciones propias para sus situaciones caracterÃsticas.
Simón Rodriguez o Samuel Róbinson nace en Caracas el 28 de Octubre del 1771, es uno de los primeros y más penetrantes pensadores que ha dado la América Latina y que expresó algunas de las ideas más originales y válidas sobre el carácter y destino de los pueblos hispanoamericanos.
Tomado de Clásicos Venezolanos, por Arturo Uslar Pietri