Ni fu ni fa
Ocurre, y tanto que cuesta admitirlo, que la información sobre la aprobación e implantación de la nueva Ley Orgánica de Educación desborda la capacidad que tenemos para ir conformando una base de datos que contribuya a comprenderlo. Como nunca antes las fuentes oficiales fueron tan sectarias y abundantes frente a una LEY, casi ni *fu ni fa *para las pretensiones de imponer un socialismo (social-nacionalismo, más bien) que tiene severos obstáculos culturales para terminar de calar en la población. Del lado de la disidencia, de quienes objetan la forma y fondo de la Ley, han llenado las fuentes más o menos independientes de análisis cáusticos y llamados a resistir el atropello de una legislación educativa altamente sectaria, que retrocede en materia de derechos educativos. Que empodera a factores ajenos
a quienes les toca hacer el trabajo en las escuelas reales. Algo que por cierto va a contracorriente de una de las ideas prácticas del socialismo laico que se funda en la posibilidad de que quien trabaja más es quien debe mandar más y vivir mejor.
por Luis Bravo
memoriaeducativav.blogspot.com