El poder de la palabra impresa
El libro es una obra impresa, manuscrita o pintada en una serie de hojas de papel, pergamino, u otro material, unidas por un lado es decir, encuadernadas y protegidas con tapas, también llamadas cubiertas.
Según la definición de la UNESCO, un libro debe poseer 50 o más hojas. Si tiene menos de 50 sería un folleto.
También se llama “libro” a una obra de gran extensión publicada en varios libros, llamados “tomos” o “volúmenes”. Otras veces se llama también “libro” a cada una de las partes de una obra, aunque físicamente se publiquen todas en un mismo volumen.
Un libro puede tratar sobre cualquier tema, y cualquier tema puede ser ofensivo para una parte de la sociedad. Cuando se es fanático y no tolerante suceden violencia contra los libros ya que es considerado un poder la palabra impresa.
Mucha gente considera la práctica de quema de libros como algo ofensivo por diferentes razones: para algunos, es una forma de censura que los líderes políticos o religiosos aplican contra aquellos que se oponen a sus ideas. Desde la edad media hasta nuestros días hemos presenciado el fanatismo, el miedo y la violencia hacia el Libro” El poder de la palabra impresa”.
El ejemplo más famoso fue el de la quema de libros judíos durante el régimen Nazi en la Alemania de Hitler acaecido en el Bebelplatz en Berlín, el 10 de mayo de 1933.
Otro caso; El 29 de abril de 1976, Luciano Benjamín Menéndez, jefe del III Cuerpo de Ejército con asiento en Córdoba, ordenó una quema colectiva de libros, entre los que se hallaban obras de Proust, García Márquez, Cortázar, Neruda, Vargas Llosa, Saint-Exupéry, Galeano… Dijo que lo hacía “a fin de que no quede ninguna parte de estos libros, folletos, revistas… para que con este material no se siga engañando a nuestros hijos”. Y agregó: “De la misma manera que destruimos por el fuego la documentación perniciosa que afecta al intelecto y nuestra manera de ser cristiana, serán destruidos los enemigos del alma argentina”. (Diario La Opinión, 30 de abril de 1976)
En España se ha tenido por muchos siglos como fiesta y regocijo muy popular la quema de manuscritos árabes: pocas naciones del mundo habrán disfrutado tantas veces de ese placer, en que se han emulado todos, musulmanes y cristianos.
Solo en pueblos atrasados donde no se sabe apreciar debidamente el valor de los libros, sucede esta quema de libros por fanáticos y miedosos al “poder de la palabra impresa” en este siglo XXl nadie lo puede creer.