Los Siete Saberes necesarios para la Educación del futuro II

En esta parte del texto, que viene del dia anterior donde escribo de la primera parte del libro se refleja la superficialidad de los conocimientos, el autor busca el despertar en los investigadores y docentes la autoevaluación de cómo ha sido hasta ahora impartida el conocimiento en nuestras aulas: Morín recomienda que el aprendizaje no sea solo basado en conceptos, teorías y temas específicos, recomienda ampliamente pensar, ir un poco más allá de las teorías que son dictadas, las cuales posiblemente tengan un error inmenso, por lo que hace énfasis en ser o crear conciencia para que los estudiantes seamos críticos no solo de las teorías y de las investigaciones que ya conocemos sino también de los nuevos conceptos, ser autocríticos y reflexivos es la premisa que llevara al conocimiento por el camino de la autoevaluación, mejorar la aptitud critica que deben tener los seres humanos en todo momento, sobre todos los nuevos conocimientos que se están presentando en el presente siglo; para observar nuestro entorno con certeza y no desde las ilusiones.
El 2º capitulo” Los principios de un conocimiento pertinente”: el autor hace un análisis de cómo ha sido impartido el conocimiento hasta ahora, que desde que tenemos uso de razón el conocimiento o materias que se han fragmentado o especializado impidiendo ver el contenido o tema como un todo globalizado con su entorno.
Morín hace una reflexión a través del estudio del conocimiento especializado, que ha rechazado los lazos y las intercomunicaciones de su medio, lo inserta en un sector conceptual abstracto que es el de la disciplina, cuyas fronteras resquebrajan arbitrariamente las sistematicidad impidiendo de esta manera ver o conocer los objetivos desde una manera integral como un todo; de esta manera dilucidarla realidad o verdad de los conocimientos.
El autor insiste en que la educación especializada impide al estudiante, hacer un verdadero acto de reflexión o análisis integral de los saberes. Las mentes que han sido formadas por la disciplina, pierden sus aptitudes naturales para integrar los saberes como un todo en conjuntos naturales. Se debilita de esta manera la percepción global conduce al debilitamiento de las responsabilidades; en donde cada quien termina encargándose solo de lo que le corresponde, por consiguiente si llevamos esto a la vida social se debilita la solidaridad porque ya nadie tiene nexos lo sufrientemente fuertes con su entorno a pesar de que pertenecemos a una misma sociedad.
Ya no vemos los grupos sociales, preocupados por un todo, al contrario observamos a las personas cada día más individualizadas, preocupadas por sus problemas particulares más que por los sociales o globales. Así como se ha conocido e impartido los conocimientos desde siempre técnicos y científicos, todo siempre muy esquematizado con un patrón a seguir impidiendo de esta manera la disposición mental natural para contextualizar y globalizar.
En consecuencia la educación debe promover una inteligencia general apta para referirse, de manera multidimensional a lo complejo, al contexto de una concepción global permitiendo, la reflexión, la comprensión con una visión a largo plazo.
Para finalizar es una satisfacción haber conocido de este libro ya que muestra una nueva visión del futuro a nivel educativo, en donde como futura educadora; espero contribuir con estas recomendaciones hachas por el reconocido filosofo francés. Edgar Morín; el cual aboga por una reforma en profundidad de la educación que tiene como núcleo fundamental una reforma del pensamiento.” se trata de reemplazar un pensamiento que separa y reduce por otro que distingue y enlaza”. Se esta en la búsqueda de una enseñanza de la comprensión entre humanos desde el seno familiar y define al ser humano como un ser independiente, responsable y solidario que afronta los mismos peligros por pertenecer a la misma comunidad.

Para nuestros lectores los queridos profes siempre preocupados por estar preparados cada día más” Los siete Saberes Necesarios para la Educación del futuro” Autor: Edgar Morín.

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