26 de junio Academia Venezolana de la Lengua

La Academia Venezolana de la Lengua, consiste en un grupo de académicos, expertos en el uso de la lengua española.

Fué fundada el 26 de junio de 1883 por el Presidente Antonio Guzman Blanco, y debe velar por la integidad, pureza y elegancia de la lengua castellana, trabajar por su defensa y cultivo y procurar que su natural crecimiento no menoscable su unidad y sea conforme con su índole y raices.

El lenguaje es uno de los elementos constitutivos de una nación y parte fundamental de su acervo cultural. Su importancia se mide por el hecho de ser una de las manifestaciones más significativas de la cultura de un pueblo, y al mismo tiempo instrumento imprescindible para la expresión de las demás manifestaciones culturales, tanto en el orden individual como en el colectivo. En consecuencia, el lenguaje es patrimonio común de todas las personas, en cuya preservación y uso apropiado tienen responsabilidad la totalidad de los habitantes de la República, así como las diversas instituciones que la forman.

Todos, especialmente los educadores, los comunicadores  tenemos la responsabilidad al manejar el lenguaje como su principal instrumento de trabajo, al cual deben preservar en su uso, al mismo tiempo que deben contribuir a educar al público en la buena utilización de su idioma.

Es igualmente muy importante el uso del lenguaje por quienes ejercen delicadas funciones públicas, en cumplimiento de las cuales deban dirigirse con frecuencia a la población. Estos funcionarios, aun más que cualesquiera otras personas, están en la obligación de emplear un lenguaje adecuado, lingüísticamente correcto, particularmente respetuoso de las personas a quienes se dirigen y de los individuos, instituciones y demás entes a los que se haga referencia, sean del propio país o del extranjero. Esta obligación adquiere mayor relevancia en los tiempos actuales, signados por un enorme desarrollo de los medios de comunicación masiva, porque cuanto se diga a través de estos alcanza rápidamente una cobertura mundial.

En ese uso público del lenguaje debe desterrarse las manifestaciones de violencia, totalmente ajenas al demostrado espíritu pacifista del pueblo venezolano, sin perjuicio del rigor o la vehemencia que en determinadas circunstancias sea conveniente o necesario emplear.

Igualmente debe evitarse, cuando se habla para el público, el lenguaje escatológico u obsceno, particularmente en cuanto resulte, intencionalmente o no, injurioso para determinadas personas o instituciones. Las palabras y demás expresiones de este tipo son, por supuesto, parte importante del idioma, y en cierto modo pueden considerarse dentro del acervo cultural que este supone. Pero su uso tiene que estar sometido a normas de decencia, de equilibrio psíquico y de oportunidad, y de hecho es incompatible con las actividades propias del funcionario público cuando se dirige a los demás en ejercicio de las mismas.

Finalmente, creemos conveniente recordar que los actos del poder público, especialmente los que obliguen a dirigirse con frecuencia a la población en general, tienen, entre otros, un determinado contenido pedagógico, del cual el funcionario por ningún respecto puede prescindir.

Declaración de la Academia acerca del uso público del Lenguaje, por Alexis Márques, el 16-4-2008

Deja tu comentario