¿Hace falta un papá?
La educación de un niño empieza en el momento de nacer y solo termina cuando llega la muerte. Los padres constantemente enseñan a sus hijos todo lo que pueden acerca del mundo en el que crecen.
La madre no es la única figura que debe existir en la conformación de una familia, es conveniente que ella cuente con alquien que funcione como su complemento. Por esa razón, la actuación de un padre con los dotes de su género, le aporte valores al desarrollo integral de esa nueva vida. Lo más preciado que se le puede obsequiar a un niño es tiempo para compartir con él y a la vez el tiempo le enseñará el valor de la aventura de tener un hijo a ese papá.
Nosotros los adultos y especialmente los profesores debemos hacer todo lo posible, porque nazcan niños deseados, porque cada niño tenga al nacer un ambiente de amor, cariño, protección y un papá.
Hay que dedicarle al máximo de esfuerzo a la formación y la toma de conciencia de la responsabilidad y asumir el compromiso de papá, en el momento oportuno, poder cumplir a cabalidad las funciones de padres responsables.
Basta de niños sin padres y adultos resentidos negados a falta de un papá.
Basta de alumnos sin padres, enseñemos a nuestros jovenes la responsabilidad de ser papá.